El truco secreto de la abuela: Si tu tostadora es de acero inoxidable, pon una gota de aceite de oliva en un paño y frótalo en la dirección de la veta. Esto le devolverá el brillo sin dejar marcas.
Paso 5: Secado y reensamblaje
Antes de volver a conectar el dispositivo, déjelo secar completamente al aire (al menos 30 minutos) o limpie cuidadosamente las piezas extraíbles con un paño seco.
¿Por qué funciona tan bien?
El vinagre, gracias a su ligera acidez, disuelve la grasa y desinfecta. El bicarbonato de sodio actúa como un abrasivo suave, eliminando los residuos más difíciles sin rayar. Su ligera espuma también ayuda a limpiar zonas de difícil acceso. Y todo esto es seguro para tus alimentos y el medio ambiente.
Un pequeño gesto con un gran impacto.
Este consejo no solo es útil, sino que además:
Continuar en la página siguiente