En un recipiente pequeño, mezcla partes iguales de vinagre blanco y agua tibia. Sumerge un paño suave en esta mezcla, escúrrelo bien y úsalo para limpiar el exterior de la tostadora. Limpia a fondo cualquier zona particularmente grasienta o pegajosa.
Para manchas más difíciles, espolvorea un poco de bicarbonato de sodio directamente sobre el paño o la esponja y frota suavemente.
Paso 3: Llegar a esos rincones olvidados
. ¿Los huecos alrededor de los granos o en las comisuras de los labios? Mi abuela usa un cepillo de dientes viejo o un bastoncillo de algodón empapado en vinagre para esto. Se pueden limpiar perfectamente estas pequeñas zonas sin dañar la piel.
Remoje la bandeja recogemigas en agua tibia con vinagre durante 10 a 15 minutos. Luego, frótela ligeramente con bicarbonato de sodio y enjuáguela.
Paso 4: El toque final.
Limpie todo el dispositivo con un paño limpio y húmedo para eliminar cualquier residuo. Para un acabado extra suave, pula la superficie posteriormente con un paño de microfibra.
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