¡Delicioso! ¡Esta receta con calabacín crujiente es tan fácil y sabrosa!

Precalienta el horno a 200 °C.
Corta las calabacinas en forma de patatas fritas, de unos 6 mm de grosor.
En un cuenco poco profundo, bate ligeramente los huevos.
En un bol aparte, mezcla el Parmigiano Reggiano, harina de almendra, ajo en polvo, condimento italiano y pimienta negra.
Sumerge cada calabacín en los huevos batidos y cúbrelos con la mezcla de Parmigiano Reggiano y harina de almendras.
Coloca las patatas fritas de calabacín empanizadas sobre una bandeja de horno engrasada.
Hornea en un horno precalentado durante 10 minutos.
Dale la vuelta a las patatas fritas y cocínalas otros 10 minutos, o hasta que estén doradas y crujientes.
Sirve inmediatamente con la salsa que elijas.

Variaciones y consejos
: Para una versión más picante, añade una pizca de pimienta de cayena a la mezcla de empanizado. Si prefieres una alternativa sin lácteos, puedes sustituir el queso parmesano por levadura nutricional. Además, prueba a experimentar con diferentes hierbas, como romero o tomillo, para diversificar el perfil de sabor. Para una textura extra crujiente, coloca una rejilla de alambre encima de la bandeja para hornear y así mejorar la circulación del aire alrededor de las patatas fritas.

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