Si te duele la cadera, es una clara señal de que…

¿Le cuesta agacharse para atarse los zapatos, subir escaleras y sufre de rigidez matutina? Estos síntomas, a menudo inofensivos, pueden indicar desgaste de la articulación de la cadera, mucho más común de lo que se piensa. Durante mucho tiempo, solo afectaba a personas mayores, pero ahora afecta cada vez más a adultos activos de entre 35 y 40 años. La detección temprana puede mejorar la calidad de vida.
¿Qué es exactamente el desgaste de la articulación de la cadera?

Una cadera “desgastada” es el resultado del desgaste del cartílago articular, el tejido protector que impide que los huesos rocen entre sí. Cuando este cartílago se debilita o se desgasta, la fricción provoca dolor, rigidez y, a veces, inflamación: esto es la osteoartritis de cadera (o coxartrosis).

¿Las principales razones?
Varios factores, a menudo combinados:

Predisposición genética: Algunas familias son más propensas a padecerla.
Sobrepeso: Cada kilogramo adicional aumenta la presión sobre la articulación.
Esfuerzo físico o deportes repetitivos: El trabajo intenso o los movimientos repetitivos favorecen el desgaste.
Lesiones previas (fracturas, luxaciones) o enfermedades articulares como la poliartritis.
Preste atención a los siguientes signos.

Rigidez matutina que mejora con el movimiento.
Dolor de cadera al caminar, subir escaleras o estar de pie.
Dificultad para ponerse los zapatos o agacharse.
Un crujido o chasquido en la articulación.
Dolor que se irradia a la ingle, el muslo o la rodilla.
Fatiga muscular, problemas de equilibrio, dolor nocturno o sensación de calor en la cadera.
La buena noticia: puedes vivir con una articulación de cadera desgastada.
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No tienes que esperar a tener un dolor intenso para tomar medidas. Un diagnóstico temprano puede retrasar la progresión del desgaste y mejorar tu calidad de vida.

Aquí tienes algunas soluciones recomendadas:
Alivia el dolor.
Ocasionalmente, toma paracetamol o algún medicamento antiinflamatorio, pero siempre después de consultar con un médico o farmacéutico.

¡Muévete!… pero con cuidado.
Actividades recomendadas: natación, ciclismo, caminatas regulares en terreno llano.

Las sesiones de fisioterapia ayudan a fortalecer los músculos alrededor de la cadera y a mantener una buena movilidad.

Alivia la presión sobre la articulación.
A menudo, perder tan solo unos kilos es suficiente para aliviar significativamente las molestias.

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